Alebriga
Son pasadas las once de la noche y en mi memória aún continua el recuerdo de las tardes a tu lado.
Te lloró. Me lloro. Y esta
desdicha que hoy siento es incomparable.
No quisiera acosarte con mis
pensamientos pues lo único que busco es una paz mutua.
Alguna vez pensé que pasaríamos
más tardes juntas y eso me hacía sentir eufórica
Sé que ahora no quieres saber
más de mí, por tu propia paz y salud. Sé que te herí infinidad de veces con mi
silencio, mis actitudes, con lo dicho, con las omisiones, con lo que nunca busqué
en vos.
No tengo dudas de que merecido
es ser desplazado de tus recuerdos para que puedas alcanzar la paz de tus
pensamientos.
¿Qué nos esperaba al estar
juntas?
Probablemente lo más hermoso de
nuestras vidas, unas vidas que se cruzaron ante la fatalidad y la sonrisa.
...
Y ahora, justo en el momento en
que estoy inconsolable: Te pienso.
Pero, no quiero insultar a tu
recuerdo, pues a pesar de que hubo grandes periodos de tensión entre nosotras,
yo guardo los mejores momentos.
Lamento haber estallado en la locura. Lamento haberte herido bajo todas las formas, con mi estúpido orgullo y cerrar las puertas del entendimiento y la comprensión.
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